El acelerado proceso de urbanización de la ciudad de Lima ha dado lugar a una dinámica socioeconómica que concentra a más de 11.5 millones de habitantes y moviliza más del 40 % del Producto Bruto Interno (PBI) nacional. Dicho crecimiento ha priorizado la expansión de la infraestructura gris por encima de los espacios naturales. Esta dinámica viene generando la pérdida progresiva de los humedales, lomas y ríos que, durante siglos, moldearon el valle interandino de la ciudad, y cuya eventual desaparición provocaría impactos severos en los servicios ecosistémicos asociados al agua y se traduciría en una crisis socioambiental expresada en:
- El incremento en la frecuencia de olas de calor.
- Mayor vulnerabilidad de las poblaciones con medios de vida dependiente de los humedales.
- La pérdida de especies de vida silvestre nativa y endémica.

Servicio Ecosistémico de belleza paisajística
Humedales, tesoros de agua dulce desapareciendo
Ante este escenario, resulta necesario que la ciudadanía comprenda e interiorice el valor que tienen los humedales costeros para la ciudad. En Lima, dicho ecosistema se ubica en una gradiente altitudinal de 0 a 5 m.s.n.m., y se caracteriza por su cobertura vegetal dominada por juncos y totorales. En conjunto, cubren una superficie de 590 hectáreas, representando apenas el 0.21% del territorio de la capital.

Humedal Costero Poza de la Arenilla (La Punta, Callao)
A pesar de su reducida extensión, los humedales costeros ofrecen importantes beneficios ambientales, sociales y económicos. Estos se manifiestan a través de servicios ecosistémicos de:
- Regulación hídrica.
- Mejora de la calidad del agua.
- Secuestro y almacenamiento de carbono.
- Soporte para el refugio de vida silvestre.
- Belleza escénica.
- Recreación y ecoturismo.

Parque Ecológico Municipal ‘El Mirador’
(Ventanilla, Callao)
Gracias a estos servicios, los humedales costeros de la capital albergan más de 200 especies de fauna, entre anfibios, aves, mamíferos, peces y reptiles; y más de 60 especies de flora. Además, contribuyen al desarrollo económico de las actividades y negocios ubicados en sus zonas adyacentes.
En la actualidad, el 91% de los humedales costeros de la capital se encuentra conservado bajo dos modalidades: el Área Natural Protegida Refugio de Vida Silvestre Los Pantanos de Villa, en el distrito de Chorrillos (44% en Lima); y el Área de Conservación Regional Humedales de Ventanilla (47% en Callao). Sin embargo, el 9% restante carece de mecanismos efectivos de conservación. De este porcentaje, el 3% es utilizado como espacio público (Parque Ecológico Municipal “El Mirador”), y el 6% se encuentra bajo administración del Ministerio de Defensa.
Amenazas que dejan huella
Pese a los avances alcanzados en materia de conservación, el cambio de uso de suelo con fines urbanos y económicos continúa siendo la principal amenaza para los humedales costeros de Lima. Dicha presión antrópica, cada vez más intensa y extendida, compromete su integridad ecológica y reduce su capacidad para brindar servicios ecosistémicos.
Un caso desalentador ocurrió en el distrito de Lurín, donde, pese a los múltiples esfuerzos por proteger el Humedal de Quilcay, con una extensión de 2.54 hectáreas, el cambio de uso de suelo provocó su transformación irreversible.
Esta situación conllevó a la pérdida de un hábitat natural para más de 92 especies de fauna silvestre entre aves y reptiles.
¡Un llamado a la acción!
Ante este panorama, resulta imprescindible recuperar los humedales de Lima aplicando un conjunto de estrategias que establezcan sinergias entre el área urbana y los ecosistemas de su entorno. Como alternativa al modelo basado exclusivamente en infraestructura gris, el Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos – ONU Hábitat, el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe – CAF, y múltiples organismos intergubernamentales vienen promoviendo nuevos modelos de desarrollo urbano enfocado en las Soluciones basadas en la Naturaleza (SbN).

Área de Conservación Regional Albufera de Nuevo Mundo (Végueta, Huaura)
En el ámbito nacional, el Estado ha fortalecido su legislación ambiental, publicando normas como el reglamento para la protección, conservación y uso sostenible de los humedales, aprobado mediante Decreto Supremo N°002-2025-MINAM. Asimismo, viene suscribiendo acuerdos intergubernamentales que priorizan este ecosistema, como:
- El Desafío de Agua Dulce (FreshWater Challenge), impulsado en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Agua (2023), el cual establece entre sus
compromisos el recuperar 350 millones de hectáreas de humedales a nivel global. - A ello se suma la Declaración de Victoria Falls, adoptada en la COP 15 sobre Humedales (2025), que promueve la movilización de recursos públicos en favor de los humedales.
Modelos replicables de conservación y protección
Desde el Fondo de Agua para Lima y Callao – Aquafondo estamos convencidos que todos los cuerpos de agua dulce, independientemente de su ubicación, merecen el mismo nivel de atención en materia de conservación y protección, más aún en un contexto de crisis hídrica en el que, año tras año, la disponibilidad de agua continúa reduciéndose. A partir de esta visión, Aquafondo ha desarrollado un Modelo de Intervención que proporciona herramientas para el diseño e implementación de Soluciones basadas en la Naturaleza. Este modelo ha mostrado resultados positivos en un humedal andino (bofedal) y ofrece una base replicable para proyectos de conservación y protección de los humedales de Lima.
Bajo esta mirada, resulta necesario que cada ciudadano comprenda la importancia de los espacios donde se origina el agua (bofedales), y donde culmina su recorrido natural (humedales). Siendo que, ambos brindan el servicio ecosistémico de regulación hídrica, al regular volúmenes de agua que oscilan entre 4 mil y 130 mil m³ al año. Por ello, su conservación y protección resultan imprescindibles para avanzar hacia la construcción de una ciudad sostenible y resiliente frente al cambio climático.
Súmate al cambio y construyamos juntos el punto de partida para conservar y proteger los humedales costeros de nuestra capital.
#JuntosPorElAgua