Permiten sembrar agua en la temporada de lluvia para cosechar en la temporada seca.


Las amunas son una tecnología ancestral andina que demuestra que la innovación también implica revalorar nuestro pasado. Diseñadas hace más de mil años, permiten regular el agua en el territorio: captarla durante la temporada de lluvias, almacenarla en el subsuelo y liberarla gradualmente en los meses secos. En un contexto de cambio climático y estrés hídrico, las amunas son un solución natural vigente para el agua del futuro
Permiten sembrar agua en la temporada de lluvia para cosechar en la temporada seca.
Aportan a la recarga de agua en los acuíferos.
Contribuyen a demostrar que las SbN son efectivas cuando integran saberes ancestrales y ciencia moderna.
Refuerzan la resiliencia climática de las comunidades altoandinas de Lima.
+ 14 millones m³
de agua infiltrada anualmente.
+ 6 mil m²
de ecosistemas de montaña conservados.
+ 87 km
de amunas rehabilitadas.
7 comunidades
campesinas redujeron su vulnerabilidad climática.
Las amunas siguen funcionando porque las comunidades altoandinas, herederas de este conocimiento, asumen su rol de guardianes del agua. Su participación activa asegura que el saber ancestral se mantenga y que el beneficio llegue a toda la ciudad.
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