SEHR en Sudamérica: cuando las buenas prácticas cruzan fronteras

18 de agosto, 2026
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Durante muchos años, el agua fue vista por las empresas únicamente como un recurso operativo. Hoy, esa mirada resulta insuficiente. El contexto climático actual —marcado por sequías, estrés hídrico y fenómenos climáticos extremos cada vez más frecuentes— obliga al sector privado a replantear su relación con el agua y entender que su gestión ya no es solo un tema ambiental, sino estratégico.

En Sudamérica, donde el agua sostiene industrias, territorios y comunidades enteras, las empresas tienen la oportunidad —y también la responsabilidad— de asumir un rol más activo frente a este desafío.

En ese sentido, las empresas deben dejar de ver al agua únicamente como un problema asociado al riesgo o la escasez, para comenzar a verla como parte de la solución. Una adecuada gestión hídrica reduce impactos y riesgos, e impulsa eficiencia, innovación y confianza.

Un reconocimiento que impulsa transformación

Bajo esa visión nace el Sello de Empresas Hídricamente Responsables (SEHR), impulsado por el Fondo de Agua de Lima y Callao – Aquafondo desde Perú como una iniciativa que busca promover buenas prácticas empresariales en gestión del agua y visibilizar el compromiso del sector privado con la sostenibilidad hídrica.

Más que un reconocimiento, el SEHR impulsa una cultura empresarial orientada a la mejora continua y a la incorporación de criterios de sostenibilidad dentro de la toma de decisiones.

Uno de los aspectos más valiosos del sello es que reconoce proyectos de valor compartido que las empresas privadas desarrollan tanto en beneficio de sus operaciones como de las comunidades ubicadas en los territorios donde operan. Esto resulta especialmente relevante hoy, cuando los desafíos vinculados al agua requieren soluciones compartidas y visión de largo plazo.

La importancia de una evaluación rigurosa

El valor del SEHR también radica en la rigurosidad de su metodología de evaluación. El sello cuenta con criterios técnicos y de sostenibilidad revisados por un comité evaluador externo a Aquafondo, garantizando así un proceso transparente, independiente y objetivo.

Obtener el reconocimiento implica atravesar una evaluación exigente. Incluso, puede darse el caso de que empresas postulantes no obtengan el sello si no alcanzan el nivel requerido dentro de los criterios establecidos. Y precisamente allí radica parte de la credibilidad de la iniciativa.

Sin embargo, el propósito del SEHR no es únicamente reconocer, sino también impulsar mejora continua. Por ello, las empresas que no logran obtener el sello son invitadas a fortalecer sus proyectos y volver a postular en futuras convocatorias.

Perú impulsa una visión regional

Desde su creación en Perú, empresas de distintos sectores vienen entendiendo que invertir en gestión responsable del agua genera impactos positivos ambientales y sociales, y fortalece la reputación, competitividad y capacidad de adaptación.

Hoy, el sello da un paso importante hacia su expansión regional con sus primeras convocatorias en Chile y Argentina. Y aunque esta nueva etapa recién comienza, las expectativas son altas. La llegada del SEHR a ambos países representa mucho más que una expansión geográfica: refleja una necesidad cada vez más presente en el ecosistema empresarial sudamericano de incorporar la sostenibilidad hídrica como parte de la estrategia de negocio.

Una expansión respaldada por aliados estratégicos

La expansión regional del SEHR también viene siendo posible gracias al trabajo articulado con aliados estratégicos comprometidos con la sostenibilidad hídrica. En Argentina, el sello cuenta con el respaldo de la Cámara Argentina del Agua (CAA), mientras que en Chile trabaja junto a AWUA.

Todo este esfuerzo regional se desarrolla además bajo el respaldo de GWP Sudamérica, fortaleciendo la credibilidad y alcance de la iniciativa en el ecosistema empresarial sudamericano.

Una red empresarial que impulsa el cambio

Uno de los resultados más importantes que ha generado el SEHR es la consolidación de la Red de Empresas Hídricamente Responsables, integrada por las empresas ganadoras del sello en sus ediciones anteriores.

Actualmente, esta red está conformada por empresas como Backus, PepsiCo, Coca-Cola, Nestlé, Netafim, Pavco Wavin, Tecnofil, Orygen, Esmeralda Corp, ENGIE, Fenix, Rotoplas, Softys, Newmont, Nuevo Mundo, GCM Perú, CBC Perú, AJE, Sunfruits y Celepsa.

Más allá del reconocimiento, esta red busca generar intercambio de experiencias, aprendizaje colectivo y articulación entre empresas que vienen apostando por una gestión más responsable del agua. Su crecimiento demuestra que existe un interés cada vez mayor del sector privado por avanzar hacia estándares empresariales más sostenibles y resilientes.

Un camino que recién comienza

Uno de los mayores aportes del SEHR es su capacidad de inspirar. Hoy, consumidores, inversionistas y comunidades valoran cada vez más el compromiso ambiental de las empresas. Las compañías ya son evaluadas por su capacidad de gestionar riesgos y generar valor sostenible.

En ese escenario, la expansión del SEHR hacia Chile y Argentina representa el inicio de un camino con enorme potencial para la región. Un camino donde las empresas privadas tienen la oportunidad de convertirse en protagonistas de una transformación necesaria hacia modelos de negocio más sostenibles, resilientes y preparados para enfrentar los retos del futuro.

Porque, finalmente, cuando las buenas prácticas cruzan fronteras, también se amplían las posibilidades de construir una Sudamérica más consciente, colaborativa y comprometida con la sostenibilidad del agua.

 

#JuntosPorElAgua #SúmateTúTambién